LAS GUERRAS CARLISTAS

INTRODUCCIÓN

Las Guerras Carlistas son un conjunto de conflictos civiles vividos en España durante el siglo XIX. Se originan con la sucesión de Fernando VII, éste al no tener un hijo varón, se verá obligado a abolir la ley Sálica, lo que producirá el descontento de su hermano , el Infante Carlos Maria Isidro, que hasta ese momento, era el sucesor a la corona española. El Infante se levantará en armas junto a los sectores más tradicionales, y con el apoyo de las regiones del País Vasco, Navarra, Aragón y parte de Cataluña. Durante el siglo XIX, se producirán en España tres conflictos civiles, aunque cabe destacar entre ellos el primero. Los Carlistas no saldrán victoriosos, pero con su levantamiento conseguirán impedir la abolición de los fueros.

INDICE
1. Muerte de Fernando VII
1.1 Abolición de la ley Sálica
1.2 Conflicto sucesorio

2. Levantamiento de los Carlistas
2.1 Sectores de la sociedad que apoyan a los Carlistas
2.2 Sublevación en las provincias de Navarra, País Vasco y Aragón

3. Fases de la primera guerra carlista

3.1 Primera fase
3.1.1 Extensión de los Carlistas en el País Vasco

3.2 Segunda Fase
3.2.1 Intervención de los liberales bajo el mando de Fernández de Córdoba

3.3 Tercera fase
3.3.1 Victorias del general carlista Cabrera
3.3.2 Desplazamiento de la guerra hacia el levante
3.3.3 Fin de la Guerra Carlista

4. Convenio de Vergara

5. Las otras guerras Carlistas
5.1 Segundo conflicto ( 1851 --- 1852 )
5.2 Tercer conflicto ( 1872---- 1876 )




DESARROLLO DEL TEMA

Las guerras carlistas son una serie de conflictos civiles vividos en España durante el siglo XIX. Surge como consecuencia de la sucesión dinástica de Fernando VII. El monarca morirá con dos hijas y la falta de un varón, le hará abolir la ley sálica a través de la Pragmática Sanción en 1830. El infante Carlos Maria Isidro, hermano y sucesor de Fernando VII , conspirará para lograr el trono español. Con la muerte de Fernando VII, Carlos Maria Isidro, apoyado por los monárquicos más intransigentes, deseosos del mantenimiento del absolutismo, negaron reconocer la legitimidad de la nueva reina. Los partidarios del Infante, denominados Carlistas, provocan una guerra civil el mismo año de la muerte del rey.

Los carlistas recibieron el apoyo de Portugal, aunque con la intervención británica en este conflicto, Don Carlos se verá obligado a exiliarse a Inglaterra, aun así en junio de 1834 volverá nuevamente a la península para dirigir el conflicto bélico que se estaba viviendo. Esta guerra no solo será una disputa por la corona española, también se estaba determinando que tipo de estado debía tener España, una monarquía tradicional absolutista o una monarquía liberal. Dentro de los carlistas, se encuentran sectores del clero, y todos aquellos perjudicados por el liberalismo que podía ser implantado. Esta es la razón por la que las regiones sublevadas sean Navarra, País Vasco, Aragón , y parte de Cataluña temiendo que el liberalismo aboliera sus fueros históricos.

La primera guerra carlista la podemos dividir en tres fases.

La primera ( 1834 – 1835 ) Los carlistas dirigidos por el general Zumalacárregui, consiguen asentarse con éxito en el País Vasco y Navarra, aunque fracasaran en la ocupación de las grandes ciudades de esta zona .

La segunda se extiende desde el verano de 1835 hasta el otoño de 1837. Los liberales, bajo el mando de Fernández de Córdoba, intentan establecer un frente fijo con el objetivo de aislar a los carlistas en las provincias del norte. Los Carlistas realizaran expediciones recorriendo toda la península, intentando conseguir adeptos, pero nuevamente fracasan a la hora de ocupar las ciudades.

La tercera fase se produce en 1838, al desplazarse el conflicto hacía el levante, en este año, el general carlista Cabrera consiguió brillantes victorias sobre los liberales, pero tras largos años de guerras, y con pocos recursos, los contendientes estaban agotados. La posibilidad de alcanzar una victoria militar decisiva era prácticamente imposible, y fue necesario negociar algún tipo de compromiso o acuerdo. De esta manera se llegó a un acuerdo entre el general Espartero, representante del ejército liberal, y el general Maroto, representante del ejército carlista, el 31 de agosto de 1839 ambos militares firmaban el Convenio de Vergara, en el que Espartero deberá recomendar a las Cortes el mantenimiento de los fueros, y comprometerse a reconocer los empleos, grados y condecoraciones del ejército carlista, a cambio los carlistas entregaron sus armas y su rendición. El Infante Carlos Maria Isidro se sentirá traicionado por Maroto y no aceptó el acuerdo.

Dentro del primer conflicto carlista debemos señalar que el general Cabrera no estando de acuerdo con el acuerdo, seguirá combatiendo sin descanso hasta que el infante Don Carlos desistió y se exilió a Francia, donde renunció a su derecho al trono a favor de su primogénito, Carlos Luís.


La segunda guerra Carlista se da entre 1849 y 1860, y el pretendiente será Carlos VI, conde de Montemolín, hijo del infante Carlos Maria Isidro ( Carlos V ) , que luchará como hizo su padre, por el trono español.
Este conflicto no fue tan dramático como el primero y tuvo un impacto menor, su principal campo de batalla fueron las zonas rurales de Cataluña, también en Aragón, Navarra y Guipúzcoa
El ejército estuvo al mando del general Cabrera, la contienda se caracterizará por acciones guerrilleras que no conseguirán resultado, haciendo que Cabrera tenga que cruzar la frontera. Algunos focos resistieron hasta 1860 aunque en acciones más propias del bandolerismo.

El tercer y último conflicto carlista es extiende en el período de 1872 a 1876, dirigido en esta ocasión por Carlos VIII.
Este nuevo conflicto fue uno de los factores que desestabilizaron la monarquía constitucional de Amadeo I y de la I República.
La guerra finalizó en 1876 , ya reinando Alfonso XII, con la conquista de Estella, la capital carlista y la huida a Francia del pretendiente carlista.