. . . Tenga V. M. por el negocio más importante de su Monarquía, el
hacerse Rey de España; quiero decir, Señor, que no se contente V. M.
con ser Rey de Portugal, de Aragón, de Valencia, Conde de Barcelona
sino que trabaje y piense con consejo mudado y secreto, por reducir estos
reinos de que se compone España, al estilo y leyes de Castilla sin
ninguna diferencia, que si V. M. lo alcanza será el Príncipe más poderoso
del mundo.
(...)
. . . conociendo que la división presente de leyes y fueros enflaquece su
poder y le estorba conseguir fin tan justo y glorioso, y tan al servicio de
nuestro señor / extender la Religión Cristiana /, y conociendo que los
fueros y prerrogativas particulares que no tocan en el punto de la justicia
(que ésa en todas partes es una y se ha de guardar ) reciben alteración
por la diversidad de los tiempos y por mayores conveniencias se alteran
cada día y los mismos naturales lo pueden hacer en sus cortes, (...) se
procure el remedio por los caminos que se pueda, honestando los
pretextos por excusar el escándalo, aunque en negocio tan grande se
pudiera atropellar por este inconveniente, asegurando e! principal (...).
Tres son. Señor, los caminos que a V. M. le pueden ofrecer la ocasión (...)
El primero. Señor, y el más dificultoso de conseguir ( pero el mejor
pudiendo ser ) sería que V. M. favoreciese los de aquel reino,
introduciéndolos en Castilla, casándolos en ella. y los de acá, allá y con
beneficios y blandura, los viniese a facilitar de tal modo, que viéndose
casi naturalizados acá con esta mezcla, por la admisión a los oficios y
dignidades de Castilla, se olvidasen los corazones de manera de aquellos
privilegios que, por entrar a gozar de los de este reino igualmente, se
pudiese disponer con negociación esta unión tan conveniente y necesaria.
El segundo sería, si hallándose V. M. con alguna gruesa armada y gente
desocupada, introdujese el tratar de estas materias por vía de
negociación, dándose la mano aquel poder con la inteligencia y
procurando que, obrando mucho la fuerza, se desconozca lo mas que se
pudiere, disponiendo como sucedido acaso, lo que tocare a las armas y a!
poder.
El tercer camino, aunque no con medio tan justificado, pero el más eficaz,
sería hallándose V. M. con esta fuerza que dije, ir en persona como a
visitar aquel reino donde se hubiere de hacer el efecto, y hacer que se
ocasione algún tumulto popular grande y con este pretexto meter la gente,
y en ocasión de sosiego general y prevención de adelante, como por nueva
conquista asentar y disponer las leyes en conformidad con las de
Castilla y de esta misma manera irla ejecutando con los otros reinos.
(...)
El mayor negocio de esta monarquía, a mi ver, es el que he representado
a V. M. y en qué debe V. M. estar con suma atención, sin dar a entender
el fin, procurando encaminar el suceso por los medios apuntados.

Tomado de DÍAZ PLAJA, F.: La Historia de España en sus documentos:
El siglo XVII. M. 1.957, pp. 119-121



IDEAS PRINCIPALES

  1. Olivares expone al Rey que la única forma de aumentar el poder de la monarquía pasa por gobernar a todos los territorios siguiendo el estilo y las leyes de Castilla.
  2. Expone inmediatamente después que la multiplicidad de leyes y fueros entorpece el gobierno. Acabar con ellos es fundamental para la Monarquía. Pero será un grave problema por la oposición de los reinos pero el fin y el beneficio último será superior a los perjuicios.

Tres formas de limitar los fueros y poderes de los reinos propone Olivares al Rey:
  • mezcla social de las clases gobernantes hasta asimilarse y disfrutar de los privilegios de Castilla
  • negociando la cesión de poderes pero desde una posición de fuerza del Rey
  • generando disturbios en esos reinos que impongan la intromisión e intervención de la Corona y la imposición de un modelo de gobierno.