RESUMEN


Con los Reyes Católicos se inicia la unidad de España, que culminará con la llegada al trono de los Borbones, inaugurando un Estado moderno al hacer retroceder el poder de los nobles. La unidad territorial se logra gracias al enlace matrimonial entre Isabel (heredera al trono de Castilla) y Fernando (heredero al trono de Aragón), a la conquista del reino de Granada y a la anexión de Navarra al reino de Castilla en 1512. El matrimonio entre Isabel y Fernando significó una unión dinástica, no política, ya que cada reino siguió conservando sus características (instituciones, leyes, fueros, costumbres y tradiciones). Para conseguir la unidad religiosa y reinar así sobre súbditos ideológicamente homogéneos se creó la Inquisición, se expulsó a los judíos y a los musulmanes y se conquistó el reino musulmán de Granada. Junto a estas medidas, la selección de los obispos y la reforma del clero convirtió a la iglesia en fiel aliada de la monarquía.



ESQUEMA DEL TEMA


Política interior de los Reyes Católicos:

  1. Unidad territorial:
    1. Unión dinástica. Guerra de sucesión de Castilla. Batalla de Toro.
    2. Conquista de Granada. Capitulaciones de Santa Fe.
    3. Anexión de Navarra.

  1. Unidad religiosa:
    1. Expulsión de judíos y musulmanes. Decreto de expulsión de los judíos.
    2. Conquista de Granada.
    3. Nacimiento de la Inquisición.

TEMA


Isabel I de Castilla, hija de Juan II, rey de Castilla, y Fernando, heredero al trono de Aragón, se casaron en 1469. Isabel no era la heredera del trono de Castilla, sino su hermano Enrique IV. Isabel pactó con su hermano en lo que se conoce como el pacto de los Toros de Guisando, por el cual ella se convertía en princesa de Asturias y heredera al trono a la muerte de su hermano, en menoscabo de la hija de Enrique IV, Juana. Sin embargo, tras la boda Enrique anuló lo pactado. Su muerte provocará una lucha entre los partidarios de Juana y los de Isabel, llamada guerra de Sucesión de Castilla. Juana, apodada “la Beltraneja”, será derrotada finalmente en la batalla de Toro y renunciará a sus derechos mediante el tratado de Alcaçovas. Fernando, por otra parte, se proclamará rey de Aragón en 1479, después del fallecimiento de su padre.
Las leyes y la trayectoria histórica de Castilla y Aragón hacían difícil pensar en una unificación política, por ello sólo se planteó una unión dinástica, es decir, los dos reinos conservaron sus Cortes, su administración y sus leyes, y mantuvieron sus propias características: tenían leyes propias, sistemas fiscales y tributarios diferentes, lenguas distintas, sistemas monetarios y de pesas y medidas también diversos y, muchas veces, intereses no siempre iguales.
Para consolidar el poder real hacen una serie de reformas institucionales: la Santa Hermandad (milicia popular que actuaba como policía), el control de las poderosas órdenes militares, la introducción de métodos de gestión más eficaces y ágiles y la reforma del Consejo Real.
Como política económica, defendieron el mercantilismo.

  • El primer objetivo de los Reyes Católicos fue conseguir la unidad territorial peninsular; para ello necesitaban la incorporación de Portugal, Granada y Navarra.

El reino musulmán de Granada fue objeto de una guerra larga (1483-1492) que culminó con la toma de la capital en 1492. Previamente, en las Capitulaciones de Santa Fe, el monarca se había comprometido a respetar la fe islámica, autorizar el uso de la lengua árabe y permitir las vestimentas tradicionales.
La incorporación de Portugal se confió a la política matrimonial, que daría sus frutos en el siglo XVI.
Para la incorporación de Navarra al reino, los Reyes Católicos tuvieron que enfrentarse a los intereses de Francia, llevando a cabo una hábil política que mezclaba las negociaciones diplomáticas con las demostraciones de fuerza. En 1512, Navarra pasó a formar parte de la monarquía hispánica, manteniendo su propio ordenamiento jurídico, instituciones y costumbres.

  • Fundamental en el proceso de unificación y creación de un Estado, resultó la búsqueda de la unidad religiosa.

Se creó la Inquisición (1479), elemento importante de control ideológico y político, instrumento para perseguir a los judíos conversos, en un primer momento, y más tarde para castigar cualquier tipo de disidencia. Ésta institución llegó a imponer un férreo control sobre el pensamiento, con una vigilancia permanente sobre todo tipo de publicaciones y actividades, condenando duramente a los acusados, y convirtiendo a la Iglesia en un fiel aliado de la monarquía.
Las comunidades judías, grupos con gran relevancia económica y cultural, eran sin embargo considerados fuente de falsedad y pecado, enemigos del pueblo cristiano. Finalmente, tras las persecuciones sufridas por parte de la Inquisición, fueron obligados a convertirse o emigrar en el plazo de cuatro meses mediante el decreto de expulsión de los judíos (1492)
Tras la expulsión de los judíos, las únicas comunidades no cristianas en los reinos hispánicos eran los musulmanes del reino de Granada. Después de unos años de política conciliadora, se les castigó con mano dura y, en 1502, a los musulmanes que vivían en la Corona de Castilla se les obligó a elegir entre la conversión o la expulsión.
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