LA POLÍTICA EXTERIOR DE LOS AUSTRIAS MENORES (S. XVII)



1. ABSTRACT O RESUMEN.

El reinado de los austrias menores (S. XVII) es un periodo de decadencia del imperio español, que comienza a principios del siglo con el reinado de Felipe III tras la muerte de Felipe II, el cual había dejado el imperio como la primera potencia europea y mundial. Por entonces, el poder territorial de la monarquía era muy considerable. Toda la península Ibérica estaba bajo su poder. Además, los reyes dominaban toda la cuenca occidental del Mediterráneo; zonas del norte de África; el Franco Condado; parte de los Países Bajos; toda la América central y meridional, incluido el imperio portugués, con sus factorías en la costa africana y en Asia. España se había convertido en la más importante potencia militar del siglo: su ejército era considerado casi invencible, y su flota había sido reconstruida y era temible. A pesar de ello, España tiene un imperio tan extenso que no es capaz de defenderlo y pierde territorios sin intentar recuperarlos. Los Habsburgo españoles mantenían estrechas relaciones con sus hermanos de sangre de Viena, estaban perfectamente sincronizados y los enemigos de Viena lo eran también de los de Madrid. El siglo XVII fue una etapa de guerras en Europa. España estuvo luchando permanentemente, y participó en casi todos los conflictos con Holanda, Inglaterra, Francia y también fue protagonista de múltiples tratados como con Inglaterra, Holanda, Francia y Portugal. Esto llevó a España a perder territorios, y a perder influencia en Europa, en especial frente a Francia, que encabezaba la lista de las potencias enemigas, y por eso, la guerra entre los dos países fue muy continuada, pero supuso el fin del dominio español.


2. ESQUEMA.


Reinado de Felipe III.
  • Paz de Vervins con Francia.
  • Paz de Londres con Inglaterra.
  • Tregua de los Doce Años.
  • Guerra de los Treinta Años.
Reinado de Felipe IV.
  • Guerra de los Treinta Años.
  • Batallas contra los Países Bajos.
  • Guerra contra Inglaterra.
  • Guerra contra Francia.
  • Paz de Westfalia.
  • Paz de los Pirineos.
Reinado de Carlos II.
- Regencia de Mariana de Austria.
  • Independencia de Portugal.
- Reinado de Carlos II.
  • Paz de Nimega con Francia.
  • Guerra contra Francia.
  • Tregua de Ratisbona con Francia.
  • Paz de Ryswick con Francia.


3. DESARROLLO DEL TEMA.



La política exterior de Felipe III es una política pacifista debido a que al poco tiempo de acceder al trono, firmó una serie de tratados de paz con Francia, Inglaterra y Holanda.
A pesar de la paz de Vervins firmada por Felipe II y Enrique IV de Francia unos meses antes de la muerte de Felipe II y el consiguiente nombramiento de Felipe III como rey de España, Enrique IV era partidario de la guerra contra España, por lo que el reinado de Felipe III comienza en guerra contra Francia.
En 1604, Felipe III firma con Jacobo I de Inglaterra la paz de Londres. Jacobo I de Inglaterra se había convertido en un sólido aliado para España, y con la firma de esta paz se mejoraron las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países, además de poner fin a una guerra concebida para evitar el apoyo inglés a los rebeldes holandeses.
Las Provincias Unidas (Holanda), mantenían una lucha con España, en la que se mezclaban razones de carácter político, económico y religioso, para lograr su independencia del dominio español, con la ayuda de Inglaterra y Francia. La firmas de la paz de Vervíns y de la paz de Londres dieron lugar a que Holanda perdiese sus apoyos ingleses y franceses en esa lucha, y esto llevó a la firma de la Tregua de los Doce Años entre España y Holanda en 1609.
En 1610, Enrique IV de Francia muere, y eso supuso la desaparición de un enemigo potencial, ya que su viuda, María de Medici, se mostró partidaria de la amistad española, hasta el punto de facilitar en 1615 el matrimonio de su hijo, Luis XIII, y el de su hija, Isabel de Borbón, con los hijos de Felipe III, Ana de Austria y el príncipe Felipe, respectivamente. Estos tratados conllevaron lo que se conoció como Pax Hispánica, que hace referencia a la época o periodo de hegemonía española en el mundo, caracterizado por un progresivo estancamiento en la política agresiva, tendiendo a una línea pacifista.
En 1618 finalizó este periodo de paz al apoyar España al rey de Bohemia y futuro emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Fernando II de Habsburgo, contra el elector del Palatinado, Federico V, en lo que fue el comienzo de la guerra de los Treinta Años, que fue una guerra europea librada principalmente en la Europa central entre los años 1618 y 1648, y que aunque inicialmente se trató de un conflicto religioso entre católicos y protestantes, el motivo central de la misma fue la disputa entre las potencias europeas por conseguir una situación de equilibrio o bien, en el caso de otras, por conseguir una situación de hegemonía (en este caso la casa de los Habsburgo en España y la Casa de Austria, que eran católicos). Felipe III muere en 1621, recién comenzada la Guerra de los Treinta Años, y sube al trono su hijo, Felipe IV.

La política exterior del reinado de Felipe IV se enmarca en el escenario de la guerra de los Treinta Años (1618- 1648), y estuvo orientada a recuperar el poderío español frente a otras potencias. Felipe IV puso como valido al Conde-Duque de Olivares, con el que España se implicó plenamente en la guerra de los Treinta Años y reanudó la guerra de los Países Bajos. Tras unos años de brillantes victorias como por ejemplo, en 1634, la Batalla de Nördlingen, en la que los suecos fueron derrotados por el cardenal-infante don Fernando de Habsburgo, al mando de tropas españolas que acudieron en ayuda de los católicos desde la posesión española de Milán, el fracaso de su política interior, la falta de recursos y la intervención de Francia en la guerra comenzaron a cambiar la situación.
Finalizada la Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas en 1621, comenzaron las hostilidades, con operaciones de bloqueo y contra los intereses holandeses en los puertos europeos, y la respuesta de los holandeses se concentró en el mar. El hermano del rey Felipe IV invadió en 1635 el territorio holandés, en un esfuerzo por acabar con la guerra, pero la iniciativa quedó paralizada por el comienzo de la guerra contra Francia.
En 1625, Carlos I sube al trono de Inglaterra y reanuda las hostilidades entre España e Inglaterra enviando una flota a Cádiz que fracasó, lo cual supuso para Holanda la obtención de un nuevo aliado contra España, y el impedimento para España de establecer relaciones marítimas con Europa por el mar Cantábrico.
En 1635 las victorias de los ejércitos imperiales del Sacro Imperio Romano en la Guerra de los Treinta Años llevaron a Francia a intervenir del bando de los protestantes, y se declaró la guerra a España.
En 1640, se produjo la rebelión de Cataluña y su anexión a la monarquía francesa. Todo esto llevó a España a perder numerosas batallas, que supusieron la destitución del Conde-Duque de Olivares, y tras ello, la más importante derrota fue la de la batalla de Rocroi en 1643, en la que los tercios españoles fueron derrotados por las tropas francesas, y que supuso el final de la hegemonía de la infantería hispánica en Europa. La Guerra de los Treinta Años acabó en 1648 con la firma de la Paz de Westfalia, en la que participaron todos los países que habían participado en la guerra, y de la que España salió muy perjudicada ya que perdió Holanda, al ser ésta reconocida como un Estado independiente. Mientras tanto, España continuaba en guerra con Francia, que pactó con Inglaterra en 1657 el reparto de la zona de Flandes española, y comenzaron así unos fuertes ataques contra la Monarquía hispánica. La difícil situación económica en España y la derrota en una batalla ante el ejército anglo-francés llevó al monarca a firmar la Paz de los Pirineos en 1659, la cual ponía fin a la guerra entre España y Francia. En los últimos años de su reinado, concluidos los grandes conflictos, Felipe IV pudo concentrarse en el frente portugués, hasta su muerte en 1665. Entonces, subió al trono su hijo Carlos II, que al ser menor de edad, no reino hasta 1675, ya que hasta entonces su madre actuó como reina regente desde 1665.
El reinado de Carlos II, un monarca débil y crónicamente enfermo, se caracterizo por la sensación general de desgobierno, por las constantes luchas por el poder y por la perdida definitiva del prestigio internacional. Durante la regencia de Mariana de Austria, su madre, Portugal consigue la independencia de España en 1668 con la firma del tratado de Lisboa, a pesar de que la corona española intentase recuperar Portugal. Al iniciarse el reinado de Carlos II en 1675, su hermano bastardo Juan José de Austria se convierte en su valido, y en 1679 firma la Paz de Nimega con Francia, en la que España estaba aliada con Holanda, el Sacro Imperio y otros estados, y por la que España recupera algunos territorios a cambio de cederle a Francia algunos otros. Juan José de Austria muere en 1679, y, tras cambiar Carlos II dos veces de valido, la guerra contra Francia produjo la pérdida de Luxemburgo por la Tregua de Ratisbona en 1684, y la invasión francesa de Cataluña en 1691. Tras la invasión de un territorio del Sacro Imperio (el Palatinado) por parte de Francia, se produce una guerra, la guerra de la Gran Alianza, que enfrentó a Francia contra la Gran Alianza conformada por Inglaterra, España, el Sacro Imperio Romano Germánico y de las Provincias Unidas, y que finalizó en 1697 con la firma de la paz de Ryswick, por la que España recuperó Cataluña y las fortalezas de Mons, Luxemburgo y de Courtrai.