POLÍTICA EXTERIOR DE FELIPE II


1.-Abstract o resumen.


Política exterior: buscaba la hegemonía en Europa y el triunfo del catolicismo. Venció a Francia en San Quintín (1557), la flota de la Santa Liga (España, Venecia y el Papa), dirigida por D. Juan de Austria, aplastó a los turcos en Lepanto (1571) y consiguió la unión peninsular al hacerse rey de Portugal en 1580. Su problema más grave fue la rebelión de los Países Bajos (1568-1648), calvinistas que querían la autonomía. Ni el duque de Alba ni D. Juan de Austria pudieron evitar la escisión de las zonas protestantes del Norte. Se enfrentó a Inglaterra que apoyaba a los holandeses y a los corsarios pero la escuadra enviada en 1588, la Armada Invencible, fracasó.

2.-Esquema de la estructura.


  • Sometimiento de enemigos de su padre
    • Francia:
    • Turcos
  • Anexión a la monarquía de Portugal
  • Surgimiento de nuevos enemigos
    • Países bajos calvinistas
    • Inglaterra protestante


3.-Desarrollo del tema.


Conflictos con los Países Bajos
La Guerra de los Ochenta años o Guerra de Flandes fue una guerra que enfrentó a las Diecisiete Provincias de los Países Bajos contra su soberano, el rey de España (Felipe II), debido a la ausencia de poder de los nobles y a la persecución de los herejes, con el fin de conseguir la independencia. La rebelión empezó Al estallar las dificultades con los Iconoclastas en 1568, juró castigarlos y envió al Duque de Alba con un ejército. Alba produjo el arresto y ejecución del Conde Egmont y de Hoorn, quienes fueron acusado de complicidad con los rebeldes, derrotó al Príncipe de Orange y a su hermano quienes habían invadido el país con mercenarios alemanes. Felipe II buscó soluciones con los nombramientos de Luís de Requesens, Juan de Austria y Alejandro Farnesio que consiguió el sometimiento de las provincias católicas del sur en la Unión de Arras. Ante esto los protestantes formaron la Unión de Utrecht. En 1581, los representantes de las Provincias Unidas depusieron como rey de sus tierras a Felipe II y nombraron a Guillermo de Orange. El conflicto finalizó en 1648 con el reconocimiento de la independencia de las siete Provincias Unidas, hoy conocidas como Países Bajos ("Holanda"). Los países que hoy se conocen como Bélgica y Luxemburgo formaban parte de las Diecisiete Provincias, pero permanecieron leales a la corona española.
Para la corona española, la independencia de las Provincias Unidas representó una gran pérdida. El mantenimiento económico de la guerra durante un periodo tan prolongado contribuyó en gran parte a provocar las sucesivas bancarrotas de la corona española a lo largo de los siglos XVI y XVII, y al hundimiento de la economía de Castilla.

Anexión de Portugal
En 1581, la muerte sin sucesión del rey Sebastián I de Portugal alegó derechos sucesorios sobre Felipe II, hijo de la princesa Isabel de Portugal. No obstante tuvo que enfrentarse con el prior de Ocrato, sobrino de Enrique, quien, apoyado por el pueblo, se proclamó rey en Santarém (1580), tras la muerte del monarca. Un ejército español, bajo mando del duque de Alba, invadió Portugal (1580-1581), tomó Lisboa y derrotó en la batalla de Alcántara (ag. 1580) al prior, quien se refugió en la corte de Francia. Felipe II se trasladó a Lisboa, y, en las cortes de Tomar (15 abr. 1581), fue reconocido rey de Portugal; allí juró las condiciones en que había de reinar: unión personal de las dos coronas en su persona y respeto a las libertades portuguesas.

El problema de los Turcos
El imperio turco amenazaba Italia, al mismo tiempo que las Islas Baleares. Por otra parte la presencia de miles de habitantes de religión musulmana convertió al peligro turco no solo en una amenaza exterior, sino también en un peligro interior ya que se temía que los turcos ayudasen a encender una guerra civil en el sur de la península.
Para destruir la flota otomana Felipe II se alió con el papa Pío V y con la república de Venecia, una potencia marítima cuyos intereses comerciales en el Mediterráneo estaban seriamente amenazados. La batalla decisiva tuvo lugar en las aguas del golfo de Lepanto en 1571 en donde la flota turca fue destruida.

Inglaterra
Luchó contra la corona inglesa por motivos religiosos, por el apoyo que ofrecían a los rebeldes flamencos y por los problemas que suponían los corsarios ingleses que robaban la mercancía americana a los galeones españoles en la zona del Caribe.
La ejecución de la reina católica de Escocia, María Estuardo, le decidió a enviar la llamada Armada Invencible en 1588, dirigida por el duque de Medina Sidonia la cual fracasó debido sobre todo al mal temporal que hubo durante toda la expedición y la poca maniobrabilidad. El fracasó posibilito una mayor libertad al comercio inglés y holandés, un mayor número de ataques a los puertos españoles y así mismo la colonización inglesa de Norteamérica.

Francia
La guerra fue debida al deseo de posesión del norte de Italia de los dos países y por el haber mostrado apoyo a los rebeldes flamencos. Los episodios definitivos de esta guerra fueron la batalla de San Quintín en 1557 y la Batalla de Gravelinas. La paz se firmó en Cateau-Cambrais en 1559 y supuso el fin de la supremacía francesa sobre Italia. En este tratado de paz se convino la boda del rey Felipe con la princesa francesa Isabel de Valois.
Francia dejó de ser un enemigo importante en los últimos años del reinado debido a los enfrentamientos religiosos entre católicos y protestantes que se iniciaron en Francia y que derivaron en una auténtica guerra civil que se extendió hasta los primeros años del siglo XVII.