CRISIS DEMOGRÁFICA EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XVII Y EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS


RESUMEN

El siglo XVII comenzó con una situación heredada de crisis económica y demográfica. Desde 1580, se venía observando una desaceleración e incluso un descenso del crecimiento demográfico. El comportamiento de la demografía se puede atribuir a una serie de factores tanto estructurales como coyunturales. Los factores estructurales mas importantes son: el modelo demográfico antiguo, con altas tasas de natalidad y de mortalidad y la poca evolución de la agricultura, que era el principal sustento de la población.

Entre los factores coyunturales, destacan la constantes migraciones a las Indias, las continuas guerras emprendidas en el siglo XVII, las pestes y el hambre por las malas cosechas producen muchas muertes, una mayor dedicación a la vida religiosa y por último y como gran causa, la expulsión de los moriscos a partir de 1809.la expulsión se llevó a cabo por ser acusados de seguir practicando la religión musulmana y porque se suponía colaboradores de la piratería. El ritmo y las características del descenso demográfico fueron diferentes en los distintos territorios: en el norte hubo un crecimiento mientras que en el sur y en el centro se produjo una gran decadencia de la población

ESQUEMA

Crisis demográfica en el siglo XVII
  • Causas estructurales

  • modelo demografico antiguo


  • poca evolución de la agricultura.

  • Causas coyunturales.

  • migraciones a las indias


  • continuas guerras


  • pestes y hambres


  • dedicación a la vida religiosa


  • expulsión de los moriscos



  • causas
  • desarrollo
  • consecuencias


  • diferencias demográficas en las distintas regiones españolas


DESARROLLO DEL TEMA

El siglo XVII comenzó con una situación heredada de crisis económica y de creciente pérdida de hegemonía de la Monarquía Hispánica que se encontraba muy endeudada tras las guerras del reinado de Felipe II. La mayor parte de los ingresos del Estado se gastaron en el pago de la deuda.

Desde 1580, se venía observando una desaceleración y en algunos casos incluso un descenso, del crecimiento demográfico. El centro de España pierde un millón de habitantes, pero en la periferia se mantiene la población, por lo que en conjunto disminuye probablemente en un millón de habitantes en la centuria.
Y cambia su distribución geográfica: en el futuro, el centro estará despoblado, excepto Madrid; y la periferia, densamente poblada
. El comportamiento de la demografía no puede atribuirse a una única causa sino a la conjunción de diversos factores de carácter tanto estructural como coyuntural.
Entre los factores estructurales, hay que señalar la relación entre el modelo demográfico antiguo, es decir, que había unas altas tasas de natalidad pero se contrarrestaban con una mortalidad muy alta, sobre todo infantil, por la escasez de alimentos y las constantes epidemias, Las pestes, la mas importante la de 1597-1602 en el reinos de Castilla causa 500.000 muertos. Otras pestes fueron en 1629-31 y 1647-52; la evolución de la agricultura que era el principal medio de sustento de la población y toda una serie de crisis de subsistencia que sacudieron todo el siglo XVII cada pocos años.

Los factores coyunturales del descenso de población mas importantes son: la emigración a las Indias, por parte de los habitantes de la península en busca de fortuna, aunque esta no parece haber sido mayor que la del siglo XVI; las continuas guerras emprendidas en el siglo XVII como la guerra de los treinta años; la mayor dedicación a la vida religiosa; y por ultimo y como gran causa, la expulsión de los moriscos.
El 9 de abril de 1609, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos, descendientes de la población de religión musulmana convertida al cristianismo por la pragmática de los Reyes Católicos del 14 de febrero de 1502

La decisión de expulsar a los moriscos vino determinada por varias causas
- La mayoría de la población morisca, tras más de un siglo de su conversión oficial al cristianismo, continuaba como una clase aparte con su lengua, religión y un modo de vida dirigido por los mandatos del Islam.
- Tras la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), fue tomando cada vez mayor peso la opinión de que este minoría religiosa constituía un verdadero problema de seguridad nacional. Esta opinión se veía reforzada por las numerosas incursiones de piratas berberiscos, que en ocasiones eran facilitadas o festejadas por la población morisca..
- El comienzo de una etapa de recesión en 1604 derivada de una disminución en la llegada de recursos de América. La disminución de los estándares de vida llevó a la población cristiana a mirar con resentimiento a la morisca.
- Una radicalización en el pensamiento de muchos gobernantes tras el fracaso por acabar con el protestantismo en los Países Bajos.
- El intento de acabar con el pensamiento crítico que hacía tiempo corría por Europa sobre la discutible cristiandad de España por la permanencia de algunas minorías religiosas.
- La opinión pública acerca de los moriscos se encontraba muy dividida entre los que consideraban que se debía dar tiempo a su cristianización, los que consideraban que se debía seguir tolerando y los que proponían expulsarlos.
- La población morisca consistía en unas 325.000 personas en un país de unos ocho millones y medio de habitantes.
- Entre los defensores de la expulsión se cuenta a Jaime Bleda, inquisidor de Valencia, que propuso la idea al Rey. En un principio la idea no fue considerada por Rey, pero la misma fue propuesta de nuevo por el arzobispo de Valencia, Juan de Ribera, a lo que el arzobispo añadió una característica: el rey se podría beneficiar de la confiscación de bienes y propiedades de la población morisca.

Desarrollo de la expulsión
La política acerca de la población morisca hasta 1608 había sido la de conversión, sin embargo, fue a partir de 1608 cuando el Consejo de Estado comenzó a considerar la opción de la expulsión y en 1609 recomendó tomar dicha medida al rey. Se decidió comenzar por Valencia donde la población morisca era mayor. Tercios llegados de Italia tomaron posiciones en el norte y sur de Valencia y el virrey ordenó la publicación del decreto
Fueron llevados a los puertos donde fueron obligados a pagar el pasaje. Los primeros moriscos fueron llevados al norte de África. Esto llevó a temores de la población morisca restante en Valencia y el 20 de octubre se produjo una rebelión morisca contra la expulsión, los rebeldes fueron reducidos y se terminó con la expulsión de los últimos moriscos valencianos. En 1610 se realizó la expulsión de los moriscos aragoneses y catalanes.
La expulsión de los moriscos de Castilla era una tarea más dificil pues estaban mucho más dispersos tras haber sido repartidos en 1571 por el reino tras la rebelión de las Alpujarras. Así en Castilla la expulsión duró tres años (1611 a 1614) e incluso algunos consiguieron evadir la expulsión y permanecieron en España.

Consecuencias
El Consejo de Castilla evaluó la expulsión en 1619 y concluyó que no había tenido efectos económicos para el país. Esto es cierto para el reino de Castilla, sin embargo, en el Reino de Valencia supuso un abandono de los campos y un vacío en ciertos sectores al no poder la población cristiana ocupar el gran espacio dejado por la numerosa población morisca. En efecto, en el momento de la expulsión se estima que un 33% de los habitantes del Reino de Valencia eran moriscos, y algunas comarcas del norte de Alicante perdieron a prácticamente toda su población.

La expulsión de un 4% de la población puede parecer de poca importancia, pero hay que considerar que la población morisca era una parte importante de la masa trabajadora pues no constituían nobles, hidalgos, soldados ni sacerdotes. Por tanto, esto supuso una merma en la recaudación de impuestos y para las zonas más afectadas, tuvo unos efectos despobladores que duró décadas y un vacío importante en el artesanado, producción de telas, comercio y trabajadores del campo.