La España de los planes de desarrollo

Introducción

En la dictadura franquista se crearon nuevos planes de desarrollo. Estos mejoraron la economía del país, pero formaron grandes diferencias económicas entra las zonas rurales y las industriales. Esto provocó una emigración masiva de la población agraria hacia las zonas industriales o al extranjero. De esta manera se obtuvo un desarrollo económico y la población empezó a mejorar su calidad de vida. Crecieron las clases medias, y el aumento del salario de los españoles llevo a crearse una sociedad de consumo en España.

Índice

1) Plan de Estabilización
-definición
-consecuencias
2) Los planes de desarrollo
-finalidad
2.1-“milagro español”
-López Rodó- Planes de desarrollo (1962)
- Polos de desarrollo
-3 pilares
3) Desarrollo económico
3.1-transformación sector primario
-terratenientes modernización de sus explotaciones
3.2-emigración españoles- extranjero o zona industrial
-zona industrial-mayor crecimiento población activa industrial que industria
-extranjero-cambio mentalidad de emigrantes españoles
3.3-turismo
-aumento turistas europeo
-equilibrar déficit español
-desequilibrio regional
-contaminación paisajes
4) Desarrollo social
-cambios en estructura demográfica
-modificación distribución espacial de población
4.1-Sociedad industrial
-aumento obreros- 3 millones a 3,9 millones
-mayor crecimiento sector metal
4.2-Crecimiento áreas urbanas
-crecimiento espectacular de ciudades
-desarrollo barriadas obreras
-crecimiento de clases medias
4.3- Sociedad de consumo
-ingresos más elevados- mayor poder adquisitivo
- nuevos productos, tecnología-utilización a favor del régimen
-fomentación al consumismo y valores materiales


Tema

En los años cincuenta la economía de España estaba estancada y para ello se creó el plan de estabilización que fue un ajuste económico que implico la devaluación de la moneda, recortes en el gasto público y una progresiva liberalización del mercado para atraer capital extranjero.
Sus consecuencias fueron: la congelación de los salarios, escasez de artículos de consumo y un aumento del paro y la emigración. Por otra parte España se convirtió en una potencia industrial al renovar su equipamiento integrándose en la economía europea.
Gracias a este plan el país mejoró económicamente, a nivel europeo, pero seguía habiendo un gran desequilibrio económico regional dentro de España.

Para arreglar el problema se crearon los planes de desarrollo (polos de desarrollo) consiguiéndose el milagro español.
Estos planes fueron llevados a cabo por López Rodó y, fueron tres, que se comprenden entre 1964-1975.
Se basaron en tres pilares
: la inversión extranjera, los ingresos del turismo y las remesas de divisas que enviaban los emigrantes. El Estado apoyó con los beneficios fiscales, la construcción de infraestructuras y ayudas a las exportaciones de las regiones que se querían promocionar.

Los planes produjeron un cambio en el sector primario. Había una elevada población rural, carente de trabajo, mantenida por una elevada natalidad y la falta de medidas de reforma agraria del franquismo. Esto hizo que 4 millones de españoles emigraran a las zonas de crecimiento industrial y al extranjero. Así, se redujo la mano de obra en el campo y subieron los salarios rurales, dejando de ser barato el factor trabajo, y el ritmo de crecimiento de la industria fue inferior al de la población industrial.
El éxito conseguido hizo que Franco apuntara al desarrollo económico como una de las justificaciones ante la opinión española y mundial. No obstante, las previsiones de crecimiento de los planes no se cumplieron en su totalidad y se produjeron desequilibrios: en infraestructuras, despoblamiento de las zonas rurales, especulación con el suelo urbano y desastres ecológicos en ríos y costas.

En Europa se necesitaba mano de obra barata y la obtuvo de los países más atrasados como España, Portugal o Grecia. Los emigrantes eran hombres jóvenes que procedían de las zonas rurales y que se iban a Francia, Gran Bretaña, Alemania, Suiza, Bélgica, Australia y al continente americano. Las divisas que se enviaban a España se convirtieron en una de las bases del desarrollo.
La emigración que entró en contacto con una Europa democrática, con más libertades, mejores sistemas de educación, etc. empezaron a cuestionarse, desde el extranjero, la situación de España.

Mientras muchos españoles emigraban en busca de trabajo, cada vez más europeos acudían a España como turistas que se convirtió, en los años 60, en uno de los destinos turísticos preferidos y supuso una inyección de divisas que contribuyó a equilibrar el déficit comercial español.
Pero el turismo también tuvo su cara negativa para el país: Incidió solo en ciertas zonas, aumentando el desequilibrio regional. En esas regiones todas las medidas iban destinadas al dinero fácil, llevando a la destrucción y/o contaminación del paisaje y descuido las infraestructuras.

La población española en los años 60 experimentó cambios demográficos consiguiendo un ciclo demográfico moderno, el que tenían los países europeos desarrollados. Este ciclo demográfico moderno se caracterizaba por tener bajas tasas de natalidad y de mortalidad, el crecimiento vegetativo reducido y el envejecimiento de la población.
En España, el ciclo tuvo un descenso de la tasa de mortalidad pero mantuvo la natalidad alta, consiguiéndose un crecimiento de la población.

El éxodo rural y la emigración modificaron la distribución espacial de la población, creciendo así los núcleos industriales tradicionales: Madrid, las zonas litorales, Valladolid Pamplona y Zaragoza, a la vez que se produjo una progresiva desertización de las regiones interiores.
España se convirtió en una sociedad industrial
. La industria pasó de tener 3 millones de obreros a 3,9 millones en una década. El sector industrial que más creció fue el del metal. De ese incremento, un 40% procedía del sector agrario.
La mujer también amplio su participación en el mundo laboral. Paso de haber 1,7 millones de obreras a 2,3 millones en 20 años, un 20% de la población activa total. Aunque este aumento fue muy por debajo respecto a los países desarrollados.

El desarrollo económico y la llegada masiva de población en busca de trabajo supuso un gran crecimiento de las ciudades, creándose conurbaciones como: red urbana del País Vasco, triángulo Oviedo-Gijón-Avilés, áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona. El crecimiento se debió también a la fuerte inmigración que desbordó las posibilidades de acogida de las ciudades creándose barriadas obreras con viviendas de baja calidad y escasos servicios sociales, que mantenían la marginación de los recién llegados.

El desarrollo supuso también el crecimiento proporcional de las clases medias. A finales de los años 70 eran el 20% de la población activa que se componía de un mayor personal administrativo, técnico y comercial, así como el de profesiones liberales.

Los españoles tenían mayores ingresos y pudieron acceder a la sociedad de consumo.
(Podían disfrutar de vacaciones pagadas, adquirir electrodomésticos e incluso automóviles)
El cambio a la sociedad de consumo fue brusco y se dio en un entorno carente de libertad política, y de democracia que el régimen intentó aprovechar para fomentar expresiones de cultura popular patrioteras y folclóricas, mediante su control de la televisión y de los espectáculos.
Por otro lado, el consumismo fomentaba los valores materiales y ponía en crisis los valores tradicionales, socavando alguno de los principios del régimen. Además la juventud recibía todo lo que llegaba del extranjero, de la Europa desarrollada.

Nicolás Molina Bruno