Descubrimiento de América:
Factores que posibilitaron el descubrimiento.

La invasión de Constantinopla por los turcos truncó el intercambio comercial entre Europa y Oriente, lo que llevó a la búsqueda de rutas alternativas por parte de los europeos.
La posición geográfica de la península ibérica le concedía una gran ventaja con respecto al resto de potencias europeas: esta situación geográfica había favorecido la expansión tanto de Portugal como del reino de Castilla más allá de sus costas. Con la colaboración de la riqueza de particulares, los Reyes Católicos habían enviado expediciones a las islas Canarias, las cuales sirvieron posteriormente de trampolín en la conquista de América.
Los adelantos en navegación y arquitectura naval favorecieron estas expediciones marítimas. Tras la Reconquista y la consecuente capacidad de los reinos de Castilla y Aragón para emprender nuevas empresas, el proyecto marítimo que Cristóbal Colón presentó a las Reyes Católicos fue aceptado y apoyado además por el espíritu aventurero de los ciudadanos, que veían en las expediciones una manera de enriquecerse.

ESQUEMA:



-Cambios sociales y económicos.
Nueva clase social: burguesía comercial.

-Invasión de Constantinopla por los turcos.

-Adelantos en medios de navegación (astrolabio, brújula, portulanos...).

-Adelantos en arquitectura naval (carabelas).

-Posición privilegiada de Castilla: Canarias como plataforma.

-Finalización de la Reconquista.

DESARROLLO:

El aumento de la población europea que surgió sobrepasadas las grandes pestes de los siglos XIV y XV y el proceso de transformación que estaba sufriendo la sociedad (aparición de ejércitos permanentes, crecimiento de los núcleos urbanos, crisis del sistema feudal...), propició la necesidad de generar más manufacturas y dar respuesta a las nuevas necesidades.
Ello conllevó el desarrollo de la economía: ahora, tanto monarcas como la burguesía necesitaban más medios de pago (monedas), pero la gran escasez de plata y oro, y por tanto su elevado precio, hizo necesaria la apertura de nuevas rutas hacia Sudán y las Indias Orientales para obtener estos metales preciosos. Además, tras la primera cruzada en Europa Occidental contra los musulmanes la nobleza y las clases pudientes se habían acostumbrado a utilizar productos frecuentes en la cultura árabe (especias); aunque estas no eran imprescindibles para la vida, se habían convertido en algo muy codiciado, favoreciendo su demanda el continuo comercio con Oriente (de las citadas especias, de ropas teñidas de colores y tintes necesarios para el desarrollo de las manufacturas artesanales de las ciudades de Europa, porcelana, piedras preciosas, perfumes...).
Esta nueva situación económica favoreció la aparición de una nueva clase social: la burguesía comercial, propietaria de los medios de producción y amante de riquezas. Su aportación económica a los viajes de ultramar, a cambio de territorios de los conquistados en las expediciones, fue decisiva para la aventura americana.


La hegemonía del imperio turco en el mediterráneo tras la conquista de Constantinopla (1453) acabó con el intercambio comercial entre Europa y Oriente, por lo que se hizo necesaria la búsqueda de nuevas rutas comerciales. Este intercambio comercial se había llevado a cabo siguiendo rutas tanto terrestres como marítimas: cruzando Europa en caravanas o el Mediterráneo en naves. El peligro de robo era constante en las rutas comerciales y numerosas las dificultades en el transporte de las mercancías debido a la precariedad de vías terrestres de comunicación.
Pero fue la hegemonía turca en enormes territorios tanto de África, Asia, Anatolia y Europa y su hostilidad hacia los reinos cristianos la que puso fin a este comercio, obligando a los europeos a buscar rutas nuevas.


Esta búsqueda de nuevas rutas comerciales se vio facilitada por los inventos que aparecieron durante la Edad Moderna, entre ellos el astrolabio, con el que se podía determinar la latitud; la brújula, atribuida a los chinos, que permitía a los navegantes conocer el rumbo con certeza; o la existencia de cartas estelares, que determinaban la posición de los buques.
Los adelantos en la arquitectura naval, con la construcción de embarcaciones más ligeras como la carabela (1440), más ligera, alta y larga que la nao, con mayor capacidad de carga, borda alta y timón de codaste, que se maniobraba además con más facilidad y con cualquier tipo de viento, junto a los inventos antes citados permitían a los navegantes alejarse cada vez más de las costas.




La posición geográfica privilegiada de Castilla, junto a los progresos en la navegación le concedían una ventaja considerable respecto al resto de potencias europeas para la aventura de ultramar. Esta posición privilegiada era compartida con Portugal y ambos reinos ya habían ampliado sus fronteras más allá de sus costas: Castilla había ocupado Ceuta (1415) y Portugal, las Azores y Madeira.
Los Reyes Católicos habían enviado expediciones a las islas Canarias, siendo la ocupación de dichas islas (Gran Canaria, 1482; La Palma 1492; Tenerife, 1493) un antecedente para las colonizaciones americanas.


Finalizada la Reconquista (toma de Granada, 1492), los Reyes Católicos aceptaron el proyecto de Cristóbal Colón de llegar a las indias por el oeste, apoyados por el espíritu aventurero de los ciudadanos tras la victoria ante los musulmanes (espíritu de cruzada), y por la ayuda económica de la burguesía comercial (a cambio de la concesión de territorios de los conquistados en las expediciones).
Además, los Reyes Católicos contaban con un ejército profesional permanente, característica típica de los reinos de la época moderna. Este ejército era indispensable para las exploraciones y conquista de los nuevos territorios. A diferencia de las mesnadas señoriales de la Edad Media, la posesión por parte de los monarcas de un ejército les permitía conseguir los servicios del mismo sin la intermediación de los nobles.
La competencia entre España y Portugal, país este también con una situación geográfica favorable, pudo ser un factor determinante para que España llevase a cabo el proyecto de Colón, que fue previamente rechazado por el país vecino.