EL DESPOTISMO ILUSTRADO EN ESPAÑA


RESUMEN


El reformismo borbónico ya estaba instalado en España desde Felipe V.La modrnización de la administración o la mejora en la eficiencia del Estado era un hecho a mediados del siglo XVIII. El desarrollo en Francia de las ideas ilustradas llegó a España bajo el reinado de Carlos III. Ilustración y reformismo se dieron la mano bajo este rey. Los políticos ilustrados y el Rey impulsaron el reformismo bajo la óptica de las ideas ilustradas. De ahí que la monarquía de Carlos III se considere uno de los periodos más prósperos y modernizadores de la Historia de España.

ESQUEMA


  1. Concepto de Ilustración y de Despotismo Ilustrado
  2. Planteamiento generales del Despotismo ilustrado en España
  3. Principales acciones ilustradas

  • economía
  • liberalización económica
  • critica a la amortización

  • educación y política eclesiástica
    • laicismo educativo
    • regalismo
  • ciencias

DESARROLLO DEL TEMA


La ilustración como movimiento cultural, científico y, posteriormente, político se desarrolló en Francia y en el Norte de Europa a partir de las primeras décadas del siglo XVIII.
El término Ilustración se refiere específicamente a un movimiento intelectual histórico. Esta corriente abogaba por la razón como la forma de establecer un sistema autoritario ético, estético y de conocimientos. Los líderes intelectuales de este movimiento se consideraban a sí mismos como la élite de la sociedad, cuyo principal propósito era liderar al mundo hacia el progreso, sacándolo del largo periodo de tradiciones, superstición, irracionalidad y tiranía (periodo que ellos creían iniciado durante la llamada Edad Oscura). Este movimiento trajo consigo el marco intelectual en el que se producirían las revoluciones Guerra de la Independencia de los Estados Unidos y Revolución Francesa.
Lo cierto es que además de ser un movimiento que abogaba por el triunfo de la razón y el pensamiento científico y experimental; del optimismo antropocentrista en la linea de las ideas del Renacimiento; del Universalismo, pues se creía que estas ideas eran válidas para todo el género humano; también pensaba que para lograr su plena consolidación en las sociedades del antiguo régiemen se necesitaba el poder del Estado para imponerlas y fomentarlas.De ahí el surgimiento del absolutismo ilustrado o del despotismo Ilustrado, que a partir de mediados del siglo XVIII se extendió por la mayoría de las monarquías europeas.

Se puede decir que el arranque definitivo del movimiento ilustrado fue a través del pensamiento científico de Hume, Spinoza, Locke o Kant en el siglo XVII y XVIII y, a nivel científico, lo fue la Enciclopedia apadrinada en Francia por Condorcet, D'Alambert, Voltaire y dirigida por Diderot, cuyo primer volumen salió a la luz en 1751.

En España las ideas de la Ilustración se mezclaron con las del Reformismo borbónico que había iniciado Felipe V. Por lo tanto, prodriamos diferenciar entre unos monarcas reformistas preilustrados: Felipe V y Fernando VI y unos monarcas reformistas e ilustrados que serían Carlos III y los primeros años de Carlos IV hasta la explosión revolucionaria francesa y el cordón sanitario que se estableció en España a las ideas del país vecino.

Por tanto, nuestro tema versa sobre el reinado de Carlos III y todo el conjunto de reformas y nuevos planteamientos que en él se establecen. La ilustración española se centró sobre manera en la mejora del nivel económico y del desarrollo del país, en el avance de las ciencias y el pensamiento científico y su aplicación en la educación y en la economía y en la limitación del poder de la Iglesia como feudo tradicional de las ideas arcaicas y tradicionales enfrentadas a la modernidad de la Ilustración. En resumen, no cabía en el pensamiento ilustrado desligar el bien de la Nación del bien del Estado y, por supuesto, las reformas iniciadas por la monarquía debían extenderse a todos los ambitos sociales y a todos los aspectos de la vida.
En todo caso, el Despotismo borbónico nunca puso en cuestión con sus reformas dos cuestiones prioritarias: no se planteó jamás acabar con el sistema de priviliegios establecido por el Antiguo Régimen y, en ningún caso, se cuestionó el poder absoluto del rey ni el docminio socio-político de los priviliegiados sobre la sociedad. Es, por ello, que el despotismo ilustrado y la Ilustración fueron barridos de la historia a principios del siglo XIX por las ideas del liberalismo.

La acción de los reformadores ilustrados bajo el gobierno de Carlos III fue muy ambiciosa y, en muchos momentos, muy intensa y de gran actividad. La figura más destacada de todos los políticos, intelectuales y científicos que desarrollaron su actividad en este reinado fue Pedro Rodríguez de Campomanes, fiscal de Consejo de Castilla.No menos importantes fueron Esquilache, Manuel de la Roda, Floridablanca o Cabarrús.

Entre las principales actuaciones debemos comentar las relativas a la mejora de la economía nacional. Dos ambitos fueron estudiados con profundidad y llevados a la práctica en tanto en cuanto las instituciones tradicionales de gobierno, controladas por la nobleza y la Iglesia, lo permitieron. En primer lugar todo el conjunto de prácticas que plantearon liberalizar algunos de los aspectos principales del sistema económico español; por ejemplo, la liberalización del comercio interno de granos; la liberalización del comercio colonial y el establecimiento de compañías comercilaes privilegiadas; el control de la Mesta por la monarquía y la limitación de sus privilegios; la supresión de los principales privilegios de los gremios; el desarrollo de obras de regadío y colonización limitadas para experimentar con sus posibilidades; el fomento de las obras públicas e infraestructuras o la creación de las Fábricas reales como forma de animar la producción industrial moderna.
En segundo lugar, todo el conjunto de acciones que pretendían acabar con el escaso crecimiento y modernización del sector agrario; sus mayores acciones pasaban por la puesta en cuestión de las manos muertas y el privilegio de la amortización. Aquí las reformas no pasaron de meros proyectos y estudios por la oposición franca del Consejo de Castilla.

A nivel educativo, los ilustrados creían fervientemente que el analfabetismo y el control educativo de la Iglesia eran un atraso para España. Así, gran parte de las reformas fueron en la dirección de hacer más laico el sistema educativo y ponerlo en manos de profesores y planes de estudio más avanzados. Para ello acabó con el poder de los Colegios Mayores en manos de órdenes religiosas y que copaban la mayoría de los títulos del país y suavizó el Indice de libros prohibidos de la Inquisición, para favorecer el acceso al país de las obras científicas más modernas. Fomentaron además que la ciencia y la técnica salieran del ámbito académico para hacerse más prácticas y más cercanas a la sociedad; de ahí la creación de las Sociedad de Amigos del País, donde se implicaron todos los ambitos sociales y económicos en el desarrollo educativo y científico.
La Iglesia sufrió así una fuerte política regalista, viendo recortados sus privilegios históricos y recuperando la Corona el control sobre la Iglesia nacional. Expulsado los Jesuitas, el nombramiento de obispos y dignidades quedó bajo control gubernamental y todos los escritos de Roma y de la jerarquía bajo supervisión de la monarquía. La Inquisición fue controlada y puesta bajo dirección directa de la monarquía.

Desde el punto de vista de la ciencia y la técnica, la monarquía fomentó y patrocino espectaculares misiones científicas como la de Jorge Juna y Ulloa, para medir el arco de meridiano de la Tierra o la Malaespina, para conocer en profundidad las maravillas naturales del continente americano. Por otro lado, se crearon Observatorios, Reales Laboratorios, Gabinetes técnicos y la iniciativa pública y privada estaban en colaboración con los principales científicos europeos. La revolución francesa y la guerra posterior perjudicaron esta recuperación científica.