Economía y sociedad en el siglo XVII


Abstract o resumen


En el siglo XVII España, al contrario que en el siglo anterior, vive una época de crisis economía causada por un pasado llenos de gastos excesivos e injustificados. El Estado se declara varias veces en bancarrota, debido a los todavía cuantiosos gastos y unos ingresos mermados. Además de esto, la debilidad de nuestra flota hace que los ingresos de América se reduzcan. En este siglo también sufrimos una crisis la agricultura que enfurecen a los campesinos, generan hambre y enfermedades que provocan un descenso del nivel de vida de las ciudades, debida a las malas políticas no económicas, sino sociales y xenófobas de la época. Debido a todo lo anterior, la población descenderá, sobretodo en el centro de la península y sufrirá una ligera pero importante urbanización. Con todo esto, la sociedad de la época sigue anclada en el pasado, todavía una sociedad estamental que favorece a los altos estamentos. Además esta sociedad seguirá siendo fervientemente católica y xenófoba, lo que hará que se lleven a cabo varias medidas sociales perjudiciales para la economía del país.

Esquema de la estructura del tema


  • Economía

  • Agricultura:
-Descenso de producción
-Falta de mano de obra
-Nuevos productos
-Asociación de Cultivos
-Unión de ganadería y agricultura (Fin de la mesta)
-Altos Impuestos
-Urbanización y despoblamiento

  • Industria:

-Crisis de los Gremios
-Importaciones de productos de todo tipo
-Falta de competitividad y calidad
-Fin del proteccionismo desmesurado
-Cierre de fábricas


  • Comercio:

-Problemas comercio con América
  • Flota menos fiable y potente
-Comercio interior mínimo
  • Aduanas Interiores
  • Falta de caminos en condiciones
-Inflación

  • Sociedad:

-Sociedad Estamental
-Incremento de religiosos
-Emigración hacia América
-Bajo estamento afectado por la crisis económica
-Fortalecimiento de los Grandes de España
-Expulsión de los moriscos

Desarrollo del tema


El siglo XVII, al contrario que el siglo XVI, es un siglo de crisis y problemas sociales, de retraso económico y problemas en todos los sectores de la economía como agricultura, industria y comercio. Además, la península sufrió un fuerte descenso de población.

En primer lugar, debemos hablar de la agricultura, donde se produce una decadencia y un reajuste de las estructuras. Desciende la producción, debido sobretodo a las malas cosechas, además de la falta de mano de obra, causado por la expulsión de los moriscos en 1609, lo que creó una fuerte crisis de fuerza de trabajo. En esta época también se introducen nuevos cultivos como el maíz y la patata, se generaliza la asociación de cultivos y de la ganadería con la agricultura, lo que a la larga supone el fin de la mesta, ya que el ganado se hace sedentario y la producción ganadera es más intensiva. Debido a la crisis del campo y a los altos impuestos para intentar solventar la crisis de la Hacienda, los campesinos huyen a las ciudades en busca de una vida mejor, con lo que el problema de la mano de obra aumenta.

El siglo XVII fue un siglo de decadencia para la manufactura española obsoleta. La industria textil sufrió importantes pérdidas causadas por el descenso de la demanda, la descapitalización provocada por la presión fiscal y la rigidez de los gremios, incapaces de adaptarse a las innovaciones. Los gremios, se hacen insoportables y antieconómicos con lo que la industria se ruraliza aún más. Además, la pérdida de guerras en Europa supuso el debilitamiento del proteccionismo, con lo que se incrementaron las importaciones de productos de todo tipo, que compiten con ventaja con los nacionales gracias a su mejor precio y calidad.

Las dificultades económicas afectaron igualmente al comercio interior, ya muy lastrado por las malas condiciones de los transportes y las barreras aduaneras. Se intentaron mejorar las redes de transporte, como el proyecto de hacer navegable el Tajo desde Madrid hasta Lisboa. Peor iba el comercio exterior, fundamentalmente americano, que sufrió los efectos de los bloqueos marítimos, la emergencia de las economías criollas, el aumento de los costos de los fletes y la competencia de holandeses, franceses e ingleses. Además nuestra flota era mala y poco potente debido a la pérdida de nuestros grandes barcos en las guerras europeas lo que imposibilitó la defensa de las mercancías que iban y venían de América, con lo que éramos victimas fáciles para la piratería, a veces fomentada por nuestros enemigos europeos.

Debido a todas estas causas, el poder económico se desplazo hacia la periferia de la península, con mejores vías de transporte debido al mar, la riqueza se concentró en manos de los alta nobleza, debido entre otras cosas a su exención de impuestos, lo que hacia que los ingresos al estado fueran menores. Se incrementaron los señoríos en contra de los campesinos.
El Estado ingreso menos dinero, pero seguía gastando lo mismo e incluso más, con lo que los gobernantes acudían cada vez más a los banqueros tanto europeos como españoles, endeudando cuantiosamente el Estado. Además, la Corte, con el rey a la cabeza, disfrutó de un lujo esplendoroso, lo que hizo que los gastos se dispararan aún más.
Para intentar solventar la chapuza realizada por sus antecesores, los gobernantes tomaron algunas medidas económicas que en vez de mejorar, hicieron que España fuera a peor, como la subida de los impuestos tradicionales. Todos los gobernantes del siglo intentaron fomentar la industria para reactivar la economía, pero en su mayoría fracasaron.

Durante el siglo XVII, el centro peninsular sufrió un bajón de población cercano al millón de habitantes, mientras que la periferia se mantuvo. Algunas de las causas fueron, por ejemplo, las epidemias y hambrunas causadas por las malas condiciones de vida tanto de las ciudades como en el mundo rural, las guerras constantes, que suponían la muerte de nuestros jóvenes, con lo que tanto la natalidad o la mano de obra bajaron, y la expulsión de los moriscos.

La sociedad de la época, seguía siendo estamental. En este siglo, como en el anterior, las diferencias económicas entre las clases altas y los campesinos aumentaron. La mayoría de la población pertenecía a las clases más modestas, afectados por los factores demográficos, económicos y fiscales.
La aristocracia era una minoría con una inmensa riqueza, los Grandes de España representaban la categoría de verdaderos potentados. El clero tenía mucha propiedad territorial y acaparaba los mejores cargos y prebendas. Había una nobleza administrativa que se subordinaba a la realeza para obtener cargos. Los intelectuales ostentaron el título de caballeros. Estos estamentos siguieron con la exención de impuestos y con todos sus privilegios.
En el clero, hay que destacar tres niveles: el primero formado por las altas jerarquías que eran acaparadas por los grandes linajes, el segundo el bajo clero que vivía modestamente y por último las órdenes religiosas que contribuían al sustento de los más pobres y a la que muchos ciudadanos se inscribieron para tener para comer.
También se puede citar un proceso de desaparición de las clases medias, ya que la burguesía comercial pasa normalmente a ser nobleza inferior.
Las clases humildes afectados por la crisis experimentaron un empeoramiento en sus condiciones de vida. También debemos destacar dos niveles, los pequeños propietarios y los trabajadores sin propiedad. Como ya hemos citado antes, la miseria en el campo, obligaron a muchos miembros de las clases bajas a emigrar a América o ingresar en órdenes religiosas.
Debemos destacar también la xenofobia que acusaba la sociedad, viendo por ejemplo a los gitanos como vagabundos y vagos, con el único oficio que delinquir o los moriscos, que fueron expulsados de España por la misma causa.
Un punto muy importante de la sociedad de la época y que cabe destacar, es su catolicismo global y la persecución de otras religiones que no fueran el cristianismo romano, el único verdadero, según ellos.