El directorio militar
Este texto trata sobre la dictadura militar de Primo de Rivera, que abarca desde 1923, al dar el golpe de estado, hasta 1930.
Los temas a tratar en dicho texto son los principales factores que permiten la implantación de la dictadura, como la necesidad de implantar el autoritarismo, y el directorio militar, como las principales acciones de gobierno, las primeras disposiciones y los objetivos marcados.


· GOLPE MILITAR (1923). PRIMERAS DISPOSICIONES:
Ø No resistencia de políticos tradicionales
Ø Aceptación de la burguesía
Ø Huelgas de socialistas y sindicatos
Ø Disolución de las cortes
Ø Supresión de garantías constitucionales
Ø Declaración del Estado de Guerra
Ø Cese de gobernantes de guerra
· EL DIRECTORIO. PRINCIPALES ACCIONES DE GOBIERNO:
Ø Rey sin funciones precisas
Ø Prohibición de partidos políticos
Ø Represión al movimiento obrero
Ø Disolución de ayuntamientos
Ø Disolución de diputaciones provinciales
Ø Creación de milicia nacional ciudadana
Ø Clausuró la CNT
Ø Ilegalización del Partido Comunista
Ø Medidas anticatalanas
Ø Desentendimiento hacia vascos y gallegos
Ø Cierta autonomía de ayuntamientos
Ø Combinación de sufragio universal y participación corporativa
Ø Edad de voto a los 23años
Ø Derecho a voto de la mujer

· OBJETIVOS:
Ø Solución del problema marroquí
Ø Mantener el orden público
Ø Reforma político-administrativa



Directorio Militar (1923-1925)

Durante esta época se propuso solucionar los problemas que habían llevado al fracaso del sistema anterior (orden público, nacionalismo, responsabilidades políticas, Marruecos) y acabar con el caciquismo.


· . El orden público.
Frente al desorden y la inseguridad pública reinantes en los últimos tiempos del régimen parlamentario, se hacía preciso desarrollar una campaña de propaganda y de acción eficaz que identificase la dictadura con la pacificación y la tranquilidad. Por Real Decreto del 17 de septiembre de 1923 se crea el Somatén Nacional, cuya función primordial acabaría siendo la salvaguardia de la justicia y la paz frente a cualquier propósito revolucionario. La represión alcanzó a la CNT, a los nacionalismos, a la prensa y a los intelectuales.

· . Los nacionalismos.
Apenas instalado el nuevo régimen, se prohibió el uso de la lengua y bandera catalana en actos oficiales, se suspendió la enseñanza del catalán y se cambiaron los nombres a las calles. En 1924 se ordenaba el cese de las diputaciones provinciales.
La Lliga sufrió un duro golpe con esta situación, pues parte de la burguesía catalana mantuvo su apoyo a la política económica de la dictadura. La gestión de Primo de Rivera sirvió para radicalizar el catalanismo y para radicalizar las filas del republicanismo.
En el país vasco se clausuró el periódico del PNV,
Aberri, sin permitir otras manifestaciones nacionalistas que las propias del ámbito cultural. El régimen dictatorial enfrentó a las instituciones monárquicas con el nacionalismo.

Las primeras decisiones del dictador fueron espectaculares y marcaron un rumbo muy claro para toda la clase política, social y económica de España de cómo se iba a gobernar.
A la disolución de las Cortes se unió el día 18 de septiembre un decreto que prohibía el uso de otra lengua que no fuera el español, ni de símbolos como banderas vascas o catalanas. La Mancomunidad de Cataluña fue intervenida con el nombramiento del conservador Alfons Sala y se disolvieron las Diputaciones Provinciales.


El 14 de septiembre de 1923 se declaró el estado de guerra, que duraría hasta el 16 de marzo de 1925. El 15 de septiembre se aprobaba el Real Decreto que establecía un Directorio Militar que asumía todas las funciones del poder ejecutivo.
Primo de Rivera se convertía en Jefe de Gobierno y único Ministro. El resto del Directorio estaba compuesto por un general de cada Capitanía General.


Hasta 1925 el gobierno estaba formado por un directorio militar al modo y manera conforme Primo de Rivera consideraba debía regirse "con mano de hierro" el país.

El directorio militar estaba compuesto por un grupo de nueve generales y un contraalmirante.
Primo era su presidente, con el poder de emitir decretos que tenían fuerza de ley.
La constitución quedó en suspenso, la figura del rey se mantuvo sin funciones precisas, y se prohibieron los partidos políticos.
El dictador potenciaba al Partido Socialista como único representante obrero y declaró ilegal el Partido Comunista.
De gobernación se encargó Martínez campos Anido, que asumió la represión sistemática del movimiento obrero revolucionario.


Los tres primeros objetivos planteados por el Directorio Militar fueron la solución del problema marroquí, el mantenimiento del orden público y la reforma político-administrativa.

En este sentido, el dictador decidió disolver los ayuntamientos y sustituirlos por “delegados municipales”, para limpiar y sanear el país. Se disolvieron las diputaciones provinciales, exceptuando Navarra y las provincias vascas, sustituidas por “delegados gubernativos” militares.
Se suprimieron los abusos de las elecciones municipales y provinciales y les otorgaron el poder a los grandes propietarios, que ahora podían actuar sin etiqueta de partidos políticos.
Se creó una milicia ciudadana en todas las provincias (el “Somatén”).
Todas estas medidas tuvieron el apoyo y la colaboración de las burguesías locales.
En Cataluña, se llevaron a cabo una serie de medidas anticatalanas, como la prohibición de utilizar la bandera o el himno nacional, impartir la enseñanza o predicar en catalán, bailar la sardana, etc.
Todo ello privó a la dictadura de Primo de contar con el apoyo de la burguesía catalana y fomentó el desarrollo de partidos nacionalistas, como el de Francesc Macià.
El dictador también se desentendió de los nacionalistas vascos y gallegos.

Las reformas administrativas concedían cierta autonomía a los ayuntamientos, les otorgaba también cierta capacidad de gestión y de financiación, y establecía para ellos un procedimiento electoral que combinaba el sufragio universal con la participación corporativa.
La edad de votación se bajó de los 25 a los 23 años de edad y se concedió el derecho al voto a la mujer.
Este tipo de medidas hizo que la dictadura de Primo de Rivera fuera considerada inicialmente con cierta benevolencia por la mayoría de los sectores públicos.

El Directorio Militar, mantuvo contactos con líderes ugetistas y al año siguiente, clausuró la CNT, prohibió su prensa y detuvo a algunos de sus dirigentes.