FACTORES QUE INFLUYERON EN LA DESAPARICIÓN DEL RÉGIMEN DE PRIMO DE RIVERA


ESQUEMA:
El fracaso de la institucionalización del régimen
Se creó la Asamblea Consultiva en 1927. Sus miembros fueron elegidos por el gobierno y la oposición se negó a participar en ella. Nunca funcionó con libertad, ni sirvió para controlar al gobierno.
El proyecto de constitución que realizó no satisfizo ni al Dictador ni a la oposición.
Los opositores al régimen
Los políticos de la vieja guardia
- Consideraron el golpe como inevitable y lo creyeron, al principio, poco duradero
- Su oposición fue muy endeble, siendo su gran baza la de indisponer al rey con el dictador
- Su figura más representativa fue Sánchez Guerra.
Los republicanos
- Estaban desunidos
- Los más representativos eran Lerroux, Blasco Ibáñez y Azaña
La oposición militar
La oposición siempre apeló al golpe militar para terminar con la Dictadura
- Al principio del periodo, la oposición de parte de sectores militares era inconexa y poco importante
- A partir de 1925-26 comenzó a coordinarse con la oposición política.
- Los motivos de la oposición militar se debieron a las reformas militares de Primo de Rivera:
• Ascensos por méritos de guerra, lo que favoreció a los africanistas
• Postura radicalmente contraria a esta política del arma de artillería
• Creó la Academia General Militar (que sería dirigida pronto por Franco)
• Apenas redujo el número de oficiales, sin duda excesivo
Los intelectuales y la Dictadura
- La Dictadura chocó con buena parte de la intelectualidad española: en primer lugar con Unamuno, que fue apartado de su cátedra y desterrado en 1924. Tanto él como Blasco Ibáñez se opusieron abiertamente al régimen.
- La política llevada a cabo por el dictador en el campo cultural fue arbitraria y restrictiva, llegando a censurar al mismísimo Valle Inclán.
- Entre partidarios del régimen destacan D’ors y Maeztu
- La oposición se acentuó considerablemente a partir de 1928, cuando las protestas de los intelectuales se unieron a la de los estudiantes, abandonando sus cátedras Ortega y Gasset, Fernando de los Ríos y Jiménez de Asúa.

RESUMEN:
La Dictadura entra en c r i s i s a partir de 1928, tras el fracaso de la institucionalización
del régimen, debido a varias causas:
Movimiento estudiantil.
En 1928 se realiza una gran movilización de los estudiantes de la Universidad de
Madrid, apoyada por el claustro de profesores, debido a la aprobación del artículo 53
de la reforma de la enseñanza, en el que se equiparan los títulos de las Universidades
privadas, como la de los Agustinos del Escorial o la de los Jesuitas de Deusto, con los de las universidades públicas. La movilización se extiende a otras universidades de España. Finalmente, después de un gran desgaste, en 1929 el Gobierno deroga el artículo 53.
Malestar del ejército.
En 1926 se produce un enfrentamiento entre el ejército con el dictador tras la modificación de los criterios tradicionales de ascenso, por escala cerrada, en el arma
de artillería. Finalmente, el Gobierno suspende a todos los oficiales de artillería y libera
de la subordinación y disciplina a los suboficiales y a los soldados. El rey no interviene. Por todo esto la artillería se acercará a posturas republicanas.
Pronunciamiento republicano.
José Sanchís Guerra en 1929 realiza un pronunciamiento para implantar la República y
para llevar a cabo una huelga general. El movimiento fracasa y Sanchís Guerra es
detenido en Valencia.
Crisis de la peseta.
El déficit y la especulación de ciertos grupos en torno al valor de la peseta motivan se
devaluación respecto a la libra.
Estos factores quebrantan la imagen de un régimen que apenas cuenta con apoyo político en la izquierda ni en la derecha. La Corona, que teme ser arrastrada con el dictador, acepta la dimisión de Primo de Rivera en 1930

FACTORES QUE INFLUYERON EN LA DESAPARICIÓN DEL RÉGIMEN DE PRIMO DE RIVERA

El amplio consenso del que se benefició el régimen de Primo de Rivera en sus comienzos se mantuvo en los dos primeros años debido a la resolución por el mismo de algunos de los problemas más agudos que afectaban a la vida de todos los españoles: orden público, cuestión marroquí, reformas económicas, etc. A todo lo cual es preciso añadir la gran división, de las fuerzas opositoras.
a) Comenzando por los PARTIDOS DEL TURNO, la crítica fundamental dirigida al régimen consistía en su excesiva duración. Con el paso del tiempo la irritación de la "vieja política" fue en aumento, tanto más cuanto que la actuación de la Dictadura con respecto al caciquismo pudo no tener gran efectividad, pero contribuyó a desorganizar las clientelas políticas en que se basaban aquellos partidos; los antiguos jefes de partido se encontraban con que perdían sus cacicatos y que sus colaboradores eran postergados.

b) En cuanto a los REPUBLICANOS no fueron capaces de adaptarse a la oposición contra un régimen dictatorial y se limitaron a vegetar. Con todo, en febrero de 1926, fraguaron una coalición -Alianza Republicana-, que consiguió unir a las diversas fracciones del movimiento en cuestión y que desplegó fuera y dentro de España una amplia campaña propagandística.

c) Campaña que tuvo tanto más éxito cuanto que se vio apoyada por un sector social cuyo peso numérico era escaso pero cuya relevancia sobre la opinión pública era importante: los INTELECTUALES. Estos se distancian cada día más de un gobierno que no tolera la crítica. Casi la totalidad de los intelectuales de primera fila (Unamuno, Ortega, Blasco Ibáñez) se manifestó opuesta a la dictadura y, por implicación, a la monarquía que apoyaba aquélla.
La oposición de los intelectuales se unió a la de los ESTUDIANTES universitarios, organizados en la Federación Universitaria Española (FUE).
En marzo de 1929 hubo graves incidentes estudiantiles que motivaron el cierre de la mayor parte de las Universidades españolas.

d) Además, Primo de Rivera fracasó en su intento por integrar al movimiento socialista en el programa político de la Dictadura. En 1929, los socialistas abandonaron al dictador rechazando la invitación a elegir representantes para la Asamblea Nacional.

e) Finalmente, resta por aludir a la OPOSICIÓN DEL ESTAMENTO MILITAR, bastante relacionada con la de los viejos políticos. La colaboración entre políticos y militares se manifestó, en junio de 1926, en los sucesos de la "Sanjuanada" (intento frustrado de pronunciamiento militar). A pesar de su fracaso, esta conspiración puso de manifiesto, por primera vez, la división del ejército y la viabilidad del recurso a la violencia para modificar la situación política existente. Con todo el conflicto más grave que se le planteó a la Dictadura fue el de los artilleros. Primo de Rivera había sido partidario de promover un sistema de ascensos por méritos y no sólo basados en la antigüedad. Cuando quiso aplicar estos procedimientos de ascenso se le enfrentó el Cuerpo de Artillería. El Rey trató de mediar en el conflicto, pero Primo de Rivera amenazó con dimitir ante lo que el monarca finalmente cedió. Este hecho fue interpretado por la Artillería como una connivencia entre los dos personajes. Desde entonces, un sector importante del ejército adoptó una postura prorrepublicana.
Se ha dicho muchas veces que el fracaso del régimen de Primo de Rivera es fundamentalmente un FRACASO POLÍTICO -por la incapacidad del mismo para establecer una nueva legalidad. Pero las LIMITACIONES DEL MODELO ECONÓMICO desarrollado influyeron también en el proceso involutivo; de hecho, al final de los años veinte la Dictadura había alcanzado el techo de sus posibilidades en el terreno económico, al mismo tiempo que se agotaba su margen de maniobra en el político. De manera esquemática, los problemas de base pueden agruparse en tres bloques:
a) La ausencia de reformas estructurales en la agricultura.
b) La excesiva rigidez de la estructura corporativa estatal.
c) El creciente déficit de la balanza comercial.
Así, mediado el año 1928, el régimen de Primo de Rivera comenzó su decadencia que se acentuó de manera considerable en el siguiente. Varios factores confluían en este hecho. En primer lugar Primo de Rivera estuvo enfermo, durante todo el período, de la diabetes que al final le llevaría a la muerte. Ya estaban lejanos los éxitos de su política y se demostraba su evidente incapacidad de crear un régimen político nuevo. El papel de la oposición era creciente y, además, existía un ambiente de murmuración crítica en contra del sistema político vigente. Al mismo tiempo, se hicieron cada vez más frecuentes las conspiraciones armadas en contra del régimen.
Ante el aumento de las dificultades, en un primer momento Primo de Rivera trata de endurecer la política represiva. Más adelante, parece que optó por el abandono del poder, sin tener en cuenta los riesgos que esta operación podía tener para la monarquía. Evidentemente, todas las soluciones que intentó tomar resultaban tardías.
En 1929 reaparecieron los conflictos sociales que habían desaparecido durante la Dictadura: por las huelgas se perdieron casi cuatro millones de días de trabajo. También tomaba un importante cariz la conspiración militar.
El Dictador, tras sopesar varias posibles salidas al régimen, eligió el procedimiento más insospechado: tuvo la ingenuidad de consultar a los militares sobre la decisión más conveniente a seguir; ante la tibieza de sus respuestas, dimite (enero de 1930) inmediatamente sin consultar previamente al rey. Finalmente, acaba por salir de España y en muy poco tiempo fallecía en un modesto hotel de París. La monarquía no iba a tardar en encontrarse en una situación comprometida: Alfonso XIII, con sus declaraciones y decisiones, había quedado vinculado a la Dictadura de forma inevitable.
Concluyendo, a menudo se ha considerado la Dictadura como un paréntesis irrelevante y como la intrusión en política de un militar excéntrico y bienintencionado. No fue así. El pronunciamiento abrió un período de búsqueda de un gobierno legítimo que sustituyese al destruido en 1923, con medio siglo a sus espaldas. Y, lo que es más importante, el régimen en cuestión fue a un tiempo un modelo y una señal de alarma para el general Franco. Muchas de las ideas económicas de este último salieron de las Primo de Rivera, así como la creación de un Movimiento considerado como comunión de los patriotas frente a los viejos partidos. El eslogan "España una y grande" era invención de la Unión Patriótica. Pero, por otro lado, Franco advirtió también que el régimen autoritario implicaba un nivel de represión que Primo de Rivera fue reacio o incapaz de imponer. El catalanismo debía ser suprimido sin piedad en todas sus manifestaciones; las organizaciones obreras destruidas. Por encima de todo, la lealtad del ejército no podía sacrificarse; la armonía de la "familia militar" era una condición previa a la supervivencia de una dictadura. Tanto el encumbramiento de Primo de Rivera al poder como su caída demuestran que el ejército fue el árbitro.